Era el último sorbo de cerveza y en el fondo sonaba aquel solo que tanto le había erizado la piel. Apenas mantenía el frío, pero le daba igual, ella solo quería nublar su pensar.
Y en su mente pasó aquella película que dicen que trae la luz de la muerte, solo podía recordar.
Tan firme era el recuerdo que sentía la piel que recordaba, saboreaba aquellos besos que por su cabeza pasaba y sí, incluso podía humedecerse con su remenbranza.
Y se dio cuenta...la cerveza no le haría olvidar solo le acercaría a revivir. Así decidió beber siempre que no pudiera disfrutarle físicamente.
¿cómo te sientes? ¿medio lleno medio vacío? no siempre la vida es plena y la mía casi siempre es un mar de ir y venir de dudas. Esta es mi jarra. A veces a medio llenar de esperanzas, a veces a medio vaciar de desilusiones.
sábado, 7 de julio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Deséame y agótame.
Túmbate en la cama. No quiero calmarte, quiero hacerte sudar. Olvida que sientes algo por mi y mírame con lascivia. Arráncame la ropa. Muérdeme los labios. y sin parar llévame contra aquella pared y hazme rodearte con mis piernas. Embiste tu deseo contra el mío.
Empújame de nuevo en el colchón y hagamos que el cabecero golpee la pared al ritmo de tus embestidas. Déjame que me deslice por tu cuerpo y que te lama hasta que me ensordezcas con tu disfrute. Déjame devorarte hasta el final.
Cansemos nuestros cuerpos. Consumamos la lujuria. Agotemos el deseo. Seamos solo uno. Deja tu olor en mi piel, tus besos en mi boca, tus gritos en mis oídos, tu mirada en mi alma.
No lo dudes...cuando estemos cansados, cuando caigamos agotados el uno al lado del otro, volveremos a amarnos con dulzura. Aquel sosiego que tras la locura todo lo calma llegará. El amor que precede al deseo le dará cobijo.
Pero antes de eso.....deséame y agótame.
Empújame de nuevo en el colchón y hagamos que el cabecero golpee la pared al ritmo de tus embestidas. Déjame que me deslice por tu cuerpo y que te lama hasta que me ensordezcas con tu disfrute. Déjame devorarte hasta el final.
Cansemos nuestros cuerpos. Consumamos la lujuria. Agotemos el deseo. Seamos solo uno. Deja tu olor en mi piel, tus besos en mi boca, tus gritos en mis oídos, tu mirada en mi alma.
No lo dudes...cuando estemos cansados, cuando caigamos agotados el uno al lado del otro, volveremos a amarnos con dulzura. Aquel sosiego que tras la locura todo lo calma llegará. El amor que precede al deseo le dará cobijo.
Pero antes de eso.....deséame y agótame.
domingo, 20 de mayo de 2012
Querer para siempre
Horas pasadas donde la desnudez nos acariciaba el cuerpo.
Noches de pasión consumada entre sábanas.
Tus manos en mi piel. Mis besos recorriendo toda tu longitud.
Ojos cerrados bajo la media luz. Sentir tu placer a través de tus gemidos en mi oidos.
Ojos abiertos bajo la media luz. Ver tu placer en tus ojos cerrados y tu boca abierta.
Y da igual si tu cuerpo está bajo el mío y damos vueltas en la cama cambiando la orientación.
Da igual si la noche quiere acabar porque la detendré cuanto pueda mientras te amo.
No importa lo que sonaba en tu tocadiscos cuando empezamos a enloquecer porque acabará antes que volvamos al sosiego de la cordura.
No importa la copa que dejamos a medias porque mis labios olvidaron el sabor del gintonic cuando empecé a devorar tu cuerpo.
Horas que quedan por llegar donde la desnudez, más madura con el tiempo, acariciará nuestros cuerpos.
Noches de pasión, quizás más dulce por la edad, que consumaremos entre sábanas nuevas.
Tus manos seguirán en mi piel. Mis besos seguirán recorriendo toda tu longitud.
Y cerraremos los ojos para amarnos a la par que sentirnos, para abrirlos y vernos disfrutar como siempre habremos hecho.
Y cuando te mire y vea las marcas del tiempo en tu piel recordaré aquellas horas pasadas en las que la juventud nos hizo amarnos por vez primera; y volveré a mirarte y besaré las marcas de toda una vida amándote, de tantas noches de pasión que me habrás dado.
Noches de pasión consumada entre sábanas.
Tus manos en mi piel. Mis besos recorriendo toda tu longitud.
Ojos cerrados bajo la media luz. Sentir tu placer a través de tus gemidos en mi oidos.
Ojos abiertos bajo la media luz. Ver tu placer en tus ojos cerrados y tu boca abierta.
Y da igual si tu cuerpo está bajo el mío y damos vueltas en la cama cambiando la orientación.
Da igual si la noche quiere acabar porque la detendré cuanto pueda mientras te amo.
No importa lo que sonaba en tu tocadiscos cuando empezamos a enloquecer porque acabará antes que volvamos al sosiego de la cordura.
No importa la copa que dejamos a medias porque mis labios olvidaron el sabor del gintonic cuando empecé a devorar tu cuerpo.
Horas que quedan por llegar donde la desnudez, más madura con el tiempo, acariciará nuestros cuerpos.
Noches de pasión, quizás más dulce por la edad, que consumaremos entre sábanas nuevas.
Tus manos seguirán en mi piel. Mis besos seguirán recorriendo toda tu longitud.
Y cerraremos los ojos para amarnos a la par que sentirnos, para abrirlos y vernos disfrutar como siempre habremos hecho.
Y cuando te mire y vea las marcas del tiempo en tu piel recordaré aquellas horas pasadas en las que la juventud nos hizo amarnos por vez primera; y volveré a mirarte y besaré las marcas de toda una vida amándote, de tantas noches de pasión que me habrás dado.
sábado, 19 de mayo de 2012
Amores
Mil clases de amores que te hacen vibrar en algún momento...
Mil noches de pasión que te aceleran el corazón...
Mil momentos que recordar...
Mil momentos que olvidar...
Amores, desamores, encuentros, desencuentros...
Noches y días en que sin hablar se dice tanto...
Días y noches que parecen no acabar...
Y sólo uno. Sólo un amor que llega para quedarse, sólo un amor que te hace sentir que rodeas el mundo con tus brazos porque tu mundo es aquel a quien abrazas. Un amor único que cada día parece renacer...
Ese AMOR con mayúscula a quien le debes el sonreír en cada respiración....Ese amor...tu amor, el amor.
Mil noches de pasión que te aceleran el corazón...
Mil momentos que recordar...
Mil momentos que olvidar...
Amores, desamores, encuentros, desencuentros...
Noches y días en que sin hablar se dice tanto...
Días y noches que parecen no acabar...
Y sólo uno. Sólo un amor que llega para quedarse, sólo un amor que te hace sentir que rodeas el mundo con tus brazos porque tu mundo es aquel a quien abrazas. Un amor único que cada día parece renacer...
Ese AMOR con mayúscula a quien le debes el sonreír en cada respiración....Ese amor...tu amor, el amor.
martes, 1 de mayo de 2012
Gintonics, recuerdos y esperanzas.
Y se fue. Se puso su vestido más corto, sus tacones más altos, se pintó los ojos de un negro intenso y se fue a buscar un gintonic en soledad.
Empezó a pasear por aquella calle a orillas del río mirando hacia dentro de los bares. Y en el más oscuro bar que encontró se metió y se sentó en la barra. Todos a su alrededor la miraban. Una chica sola bebiendo con mirada taciturna y pinta de guerrera. Pero despreciaba a todo el que se le acercaba.
Ella solo quería beber y pensar. Recordar con cada sorbo. Beber y en el sabor del gintonic llevarse consigo el recuerdo de aquellos besos que mojados de esta copa rozan los suyos hasta dejarle huellas en el alma.Y casi sin darse cuenta los gintonics pasaban frente a ella y desaparecían tan rápido como las horas que pasaba junto a él.
De vez en cuando se miraba en el espejo que había echado al bolso y se retocaba el pintalabios. No quería que nada que no fuera sus besos desnudase sus labios, tampoco aquellos gintonics.
Entonces vio que no le quedaba más dinero. Se levantó de la barra aún entre miradas. Y con tambaleos se fue despacio por las calles.
Se metió en la cama creyendo que él estaba allí con la cabeza llena de imágenes que casi parecían reales. Sentía que podía tocarle, que podía besarle, hacerle el amor...se durmió rendida por el alcohol, extasiada por sus pensamientos. Despertó a la mañana siguiente sabiendo que un día dejaría de beber gintonics en soledad y despertaría besándole.
jueves, 19 de abril de 2012
Pasión y Amor...y siempre, siempre...tú
¡Venga! Ponte frente a mi si tienes el valor suficiente para enfrentarte a una noche de amor y pasión. Empezaré por llenarte de besos mientras, mis manos, delicadamente, va despojándote de la ropa.
Te beso. Mis labios recorren el mismo camino que mis manos. Empiezo a acariciarte los hombros desnudos mientras detras de mis dedos voy mordisqueando tu piel.
Y ahora, justo cuando la palma de mis manos están en tu pectoral...ahora es el momento de tumbarnos en la cama. ¿Te empujo con pasión? ¿Te recuesto despacio con amor? Se encuentran dos sentimientos primitivos que en mi solo tú despiertas. Hoy creo que te recostaré. Aunque no te librarás durante la noche de pasiones desenfrenadas.
Empiezo a deslizarme por tu cuerpo dejándome llevar por tu olor.
Apaga la luz...lo que sigue ahora es solo cosa nuestra.
Te beso. Mis labios recorren el mismo camino que mis manos. Empiezo a acariciarte los hombros desnudos mientras detras de mis dedos voy mordisqueando tu piel.
Y ahora, justo cuando la palma de mis manos están en tu pectoral...ahora es el momento de tumbarnos en la cama. ¿Te empujo con pasión? ¿Te recuesto despacio con amor? Se encuentran dos sentimientos primitivos que en mi solo tú despiertas. Hoy creo que te recostaré. Aunque no te librarás durante la noche de pasiones desenfrenadas.
Empiezo a deslizarme por tu cuerpo dejándome llevar por tu olor.
Apaga la luz...lo que sigue ahora es solo cosa nuestra.
domingo, 15 de abril de 2012
Miedo. Conciencia. Vida.
Ella miraba dentro de sí y solo le sentía a él. Se había apoderado de su cuerpo como la sangre que le recorría las venas. Lo curioso era mirar y que en sus retinas solo estuviera él. Acomodado en su cabeza, él parecía que le hablaba tímidamente, con voz queda, pero con tal intensidad que le erizaba la piel, le tocaba el corazón y le aceleraba el pulso.
Alguna vez se planteó si podría olvidarlo pero sabía que era demasiado tarde. Que él formaba parte de ella más que los dedos de sus manos. Unas manos que guardaban el pasear de las yemas de sus dedos por esa piel que sentía suya.
Era tarde para despojarse de ese amor. Era tarde para escapar. Era tarde para cerrar los ojos y no verle. Era tarde para no soñar con él. Era tarde para quitarle de las manos la vida que le había regalado casi sin quererlo. Era tarde para seguir hasta el final de sus días. Simplemente...era tarde.
Y reparó en la fortuna del saber que era correspondido. Que él estaba allí porque quería estar. Que había llegado tan hondo a sabiendas que no podría escapar. Él se había metido justo donde quería estar. Y, aunque ella jamás había creído en cuento de hadas, sabía que su vida tendría un final tan feliz como el de la Cenicienta.
Y entonces....
Entonces decidió amarle. Aparcar los miedos. Hacerle feliz. Vivir.
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